
Raquel tiene una peluquería y cuando entró a la Escuela vivía en el día a día, mezclando el dinero del negocio con el personal y sin saber cuánto podía o no podía gastar.
Después de solo unos meses de reorganizar su sistema ya había conseguido empezar a pagarse un sueldo de forma regular.
Francia es periodista, y hacía malabarismos para sacar adelante a sus tres hijos, vivía preocupada.
Gracias a que se ha sentado a hacer sus cuentitas ahora a conseguido poder vivir tranquila, comprarse un coche sin endeudarse, transmitirle estos conocimientos a sus hijos y mejorar su calidad de vida.
Ana María vive de su jubilación y de la renta de un local comercial, se había tenido que endeudar hasta para pagar los impuestos.
Ha cambiado su sistema y ahora no solo tiene para pagar, lo que la pone muy contenta, sino que también ha conseguido ahorrar algo de dinero al hacerlo.
Mara venía de una historia familiar en la que nunca se había ahorrado y no se creía capaz de hacerlo.
No solo consiguió ahorrar sino que aprendió a optimizar sus recursos para poder conseguir celebrar su boda como ella quería sin tener que recurrir a las deudas.
Verónica ha dejado de trabajar para ocuparse de su hijo y de otro familiar dependiente. Cuando eran solo dos y ambos trabajando no les alcanzaba el dinero.
Actualmente ha creado su sistema para gestionar el flujo de caja y ahora no solo tienen mejor calidad de vida sino que además viven más tranquilos.
Cuando Carmen llegó a la Escuela estudiaba y todavía no generaba ingresos pero quería ayudar a sus padres a organizar mejor el dinero familiar.
Años después, gracias a pequeños cambios sostenidos en el tiempo, han conseguido transformar su situación y hoy se están pagando su propia casa.
Mónica gestionaba su dinero como la mayoría, mirando cuánto dinero quedaba en la cuenta bancaria.
Ahora sabe cuánto dinero tiene para gastar, para disfrutar y también tiene una previsión que le da la tranquilidad de saber que está todo bajo control.
Amancio tenía muchos gastos hormiga y terminaba endeudándose hasta para comprar regalos.
Al hacer el curso ha conseguido montar un sistema propio que le funciona para evitar gastar por impulso, negociar los plazos de una deuda pendiente, lo que le ha permitido eliminarla en solo un par de meses y ahora presupuesta para poder darse sus gustos sin volver a caer en deudas.
Lorena se quedó sin trabajo y adquirió una deuda para pagar cursos de formación para reinventarse profesionalmente mientras veía como su indemnización se iba consumiendo.
Ahora tiene claridad de qué es lo que hace con su dinero, ha saldado la deuda de su tarjeta de crédito y ha empezado a generar dinero como freelancer mientras continúa con su transformación profesional.
Paula es funcionaria y tiene una personalidad muy efusiva, lo que la hacía caer en los extremos, o gastar a lo loco y sentirse culpable o no gastar nada.
Después de hacer el curso se siente más feliz porque no solo puede darse gustitos sin culpas sino que también ha aprendido habilidades, como aprender a poner límites, que le sirven para todos los ámbitos de su vida.
Jesús es encargado de un edificio, gastaba todo el dinero que tenía y cuando se acababa, seguía gastando con las tarjetas de crédito.
Después de poco más de un mes de estar en la Escuela ya había logrado reducir considerablemente el gasto con la tarjeta de crédito y ponerle freno al círculo vicioso del crédito.
Arrate tiene un trabajo muy inestable ya que depende de la temporada, vivía con incertidumbre y sin saber si iba a poder hacer frente a sus gastos.
Ahora ha implementado el sistema que ha aprendido a crear en la Escuela y no solo puede afrontar los meses flojos con mayor tranquilidad y estabilidad sino que también ha podido conseguir objetivos que llevaba posponiendo hace años como hacerse un tratamiento dental.
Verónica al momento de entrar a la Escuela era ama de casa pero con la idea de empezar un emprendimiento.
Aunque admite que al principio se le hizo pesado, ahora lo ve todo más claro y está contenta de poder empezar su emprendimiento evitando los errores más comunes que son los que hacen que muchos proyectos no prosperen.
